Historia de los Judíos en Colombia — Estructura del documento:

Parte I — Era Colonial (1492–1810) Criptojudíos y conversos que llegaron con la Conquista; el Tribunal de la Inquisición de Cartagena (1610); la «Gran Complicidad» de 1636–1638; apellidos procesados como Núñez, Váez, Rodríguez de Silva, De Lima, Pereira; y los vínculos con la comunidad sefardí de Curaçao.

Parte II — Apertura Republicana (1810–1880) Los primeros sefardíes del Caribe (familias Senior, De Lima, Cortissoz, Benedetti); Barranquilla como ciudad pionera; fundación del primer cementerio judío de Colombia (1887).

Parte III — Grandes Oleadas Migratorias (1880–1950) Sefardíes marroquíes (Benmergui, Toledano, Bendayán, Ohayon); ashkenazíes de Polonia, Rusia y Alemania (Goldstein, Rosenthal, Stern, Kaufmann); refugiados del nazismo; la polémica Circular 12 de 1939; el Holocausto.

Parte IV — Consolidación (1945–2000) Sinagogas y colegios en Bogotá, Barranquilla, Medellín y Cali; figuras destacadas; el impacto del conflicto armado y la emigración.

Parte V — Siglo XXI (2000–2024) Demografía actual (~5.000–7.000 judíos), Fedecoljudíos, el Museo del Holocausto de Bogotá, la diáspora colombo-judía en Miami, Israel y España.

HISTORIA DE LOS JUDÍOS EN COLOMBIA

Desde el Descubrimiento de América hasta Nuestros Días

Cronología, Familias y Apellidos

1492 — 2024

Nota Preliminar

Esta obra recoge de manera cronológica y onomástica la presencia judía en el territorio que hoy conocemos como Colombia, desde la llegada de los primeros conversos y criptojudíos con las expediciones españolas del siglo XV, hasta las vibrantes comunidades sefardíes, ashkenazíes y mizrajíes que hoy forman parte del tejido social, económico y cultural del país.

La historia judía en Colombia es, ante todo, una historia de supervivencia, adaptación e integración. Atraviesa la Inquisición colonial, la expulsión, el sigilo del marranismo, la apertura republicana del siglo XIX, las grandes olas migratorias del siglo XX —motivadas por las persecuciones europeas y el Holocausto— y la consolidación de comunidades organizadas en las principales ciudades del país.

Los apellidos consignados en cada período son representativos y documentados históricamente. Se han clasificado según su origen: sefardí (de la tradición judeo-española), ashkenazí (centroeuropeo y del este de Europa) y mizrají (de Medio Oriente y Norte de África), cuando ha sido posible identificarlos.